Todos los perfiles incluidos en este catálogo sé extruyen en la aleación 6063.
Las dimensiones de los perfiles del presente catálogo son teóricas. Tanto las dimensiones como los espesores podrán variar según las normas U.N.E. que rigen las tolerancias de extrusión.
Las longitudes de los perfiles son, como norma de 6 metros o de 6,4 metros. Las medidas especiales sufrirán un incremento del 10% en el precio.
Las medias de corte indicadas en el presente catálogo son correctas, pero ha de tenerse en cuenta que los perfiles tienen unas tolerancias en la extrusión (Norma U.N.E. 38-066-89) y que en la practica los herrajes de diferentes fabricantes o la técnica del cerrajero hacen que estas medidas puedan tener alguna variación.
No todos los perfiles incluidos en este catálogo están disponibles en nuestros almacenes para entrega inmediata. Consultar con nuestro representante o el almacén de la zona.
Algunos perfiles incluidos en el presente catálogo están pensados para obras completas. Para estos perfiles consultar plazos de entrega y cantidades mínimas.
De este catálogo ninguna parte del mismo puede ser reproducida ni transmitida de ninguna manera ni por ningún medio sin autorización previa escrita por parte de ALUVAL, S.L..
Los datos y perfiles contenidos en este catálogo son informativos, en ningún caso vinculantes.
Aluval, s.l. se reserva el derecho de modificar los perfiles, las series u otros datos técnicos según las necesidades comerciales del mercado.
ALUVAL, S.L. no se responsabiliza del empleo incorrecto de sus sistemas.
Los perfiles señalados con un asterisco (*) no están disponibles para entrega inmediata habitualmente, son sobre pedido, y según el perfil de una cantidad determinadas de barras. Consultar con nuestro representante o el almacén de su zona.
Recomendaciones para la correcta utilización del aluminio lacado y anodizado
ELABORADAS POR EL COMITÉ TÉCNICO DE ASELAC Y EL LABORATORIO DEL MOPT
Evitar ralladuras provocadas por manejo inadecuado o defectuoso en el almacenaje o transporte durante los movimientos en obra de los elementos de la misma.
Evitar impactos mecánicos o esfuerzos de abrasión.
No montar piezas que no estén adecuadamente protegidas (selladas) después de cortar, serrar, taladrar o efectuar alguna otra operación mecánica. Debe ponerse un especial cuidado con el sellado de ingletes, juntas de unión y ensamblajes de perfiles.
Con respecto a las herramientas de corte, no emplear el mismo disco que se haya utilizado para cortar otros materiales, ya que entre los dientes pueden quedar restos de ellos (hierro, acero, etc.) que pueden dañar el lacado.
No someter las piezas al calor, por fricción o corte, por encima de los 70ºC.
No exponer las piezas al ataque de productos químcos, ya sean vapores o líquidos, o a gases industriales agresivos, pues pueden dañar el acabado.
Asegurarse de la no agresividad de los disolventes que se pueden encontrar en las masillas usadas para la colocación de cristales.
Si prevé que el par de apriete aplicado puede destruir la capa de zinc, utilizar tacos de plástico.
Evitar la aparición de pilas galvánicas por el uso al mismo tiempo de materiales de anclaje diferentes al aluminio, como pueden ser ramaches, escuadras, premarcos, soportes, etc. de materiales diversos. Se recomienda tornillería de acero inoxidable o de aluminio.
Ensamblar con fundas plásticas o tacos los elementos de sujeción cuando estos sean de acero. Que dichos elementos estén cincados convenientemente.
Evitar el contacto de morteros de cemento con el aluminio. Emplear pasta de yeso en el enlucido de la junta de un marco con la obra.
El mejor ajuste es sobre premarco de madera o aluminio.
La protección o el sellado deberá de ser muy rigurosa cuando los edificios estén cerca del mar, ya que un ambiente salino, y en algunos casos, la acción directa del agua del mar, puede acelerar algún determinado tipo de corrosión.
Limpiar periódicamente el aluminio lacado. La frecuencia dependerá de la atmósfera en la que se encuentre la construcción aunque, en cualquier caso, se debería hacer por lo menos una vez al año.
La limpieza se debe hacer utilizando una disolución al 5%, en agua clara, de un detergente o jabón neutro y empleando una esponja, trapo de cuero o paño húmedo, evitando la presencia de cualquier elemento que pueda rayar el acabado (arena en el agua, polvo, etc.)
No utilizar productos de limpieza agresivos. No utliizar materiales abrasivos, disolventes orgánicos o detergentes de los que se desconozca su composición química.